De las gradas bajó un “Adooolfo”  repetido cuatro veces, apenas prestó juramento: el senador nacional electo Adolfo Rodríguez Saá cumplió con la ceremonia tradicional en el Congreso, rodeado por su esposa Gisela Vartalitis, su colaboradora más cercana Matilde Daract y sus amigos Carlos Sergnese y Alfredo Barzola. Su hermano, el gobernador Alberto Rodríguez Saá, frente a él y de espaldas a la vicepresidenta Gabriela Michetti, fue testigo privilegiado de ese momento.

Apenas unos minutos antes había asumido, también en representación del peronismo de San Luis, ganador de la elección del 22 de octubre pasado, la joven dirigente Eugenia Catalfamo, acompañada por sus padres Guillermo y Stella Rubino.

“Hoy juré ante la Patria y lo hice pensando en la gente de San Luis”, posteó un rato después Rodríguez Saá en sus redes sociales. Y agregó: “Estoy feliz de haber renovado el compromiso con mi provincia para seguir defendiendo los derechos de todos los puntanos”.

Como dato anecdótico, al momento de tomar el juramento de Catalfamo, Michetti confundió a San Luis con San Juan. “Señora senadora nacional electa por la provincia de San Juan… perdón, de San Luis. Estaba mal puesto”, dijo Michetti, mientras la familia de la senadora electa soltaba una risa algo fastidiosa.

El fallido pareció emerger de un fangoso trasfondo político: la secretaria de la vicepresidenta, Gabriela González Riollo, había sido la candidata en segundo término de Cambiemos en San Luis, y pese a que ganó las PASO por unos 20 puntos, luego en las generales perdió por 12 y entonces quedó frustrado su acceso a una banca.

Rodriguez Saá y Catalfamo,  electos por la mayoría en las elecciones, fueron acompañados por los diputados Berta Arenas, Ivana Bianchi y Alfredo Dominguez. Asistieron también la diputada electa Victoria Rosso y los intendentes Andrés Vallone y Daniel Orlando, todos ubicados en la Galería del segundo piso del recinto.