La secretaria privada de Gabriela Michetti, compañera de boleta de Claudio Poggi, es parte de una camada de dirigentes que privilegian el marketing y desechan las ideologías. Asegura que los puntanos apoyan a Mauricio Macri.         

Los puntanos acompañan el rumbo del gobierno nacional, aunque sus políticas estén más cerca del ajuste profundo y progresivo que de las políticas sociales a las que está acostumbrada la provincia de San Luis.

Eso asegura –palabras más, palabras menos– Gabriela González Riollo, la elegida de la vicepresidenta de la Nación Gabriela Michetti para integrar la lista de candidatos a senadores nacionales por San Luis en el frente Cambiemos, junto con el ex peronista Claudio Poggi, aliado del presidente Mauricio Macri.

Tales ideas fueron deslizadas por González Riollo en una entrevista reciente concedida a un canal de cable porteño, luego de imponerse en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 13 de agosto.

Acostumbrada al marketing político que caracteriza al macrismo, “Gaba” González Riollo sonríe antes de contestar cualquier pregunta. De supuesta cuna peronista –así lo aseguró en la entrevista– abandonó hace unos años los dedos en V para abrazar los globos amarillos.

“Yo creo que la sociedad de San Luis se cansó de que siempre la misma gente esté manejando la provincia; creo que demostró que quiere un cambio”, le dijo en el canal capitalino al periodista Paulino Rodrigues, justo ella que es compañera de boleta de Poggi, un dirigente que fue durante más de 20 años llevado de la mano por Adolfo Rodríguez Saá y que, además de ser su ministro en distintas gestiones, fue jefe de Gabinete de Alberto Rodríguez Saá, cargo que lo catapultó a la gobernación en el período 2011-2015.

En un pasado que tampoco es tan lejano, “Gaba” fue asesora en el Congreso de la Nación del dirigente justicialista Luis Lusquiños, ya fallecido. Pero entonces la encandilaron las luces de la gran capital, ya no quiso volver y empezó a trabajar para Mauricio Macri en el gobierno porteño.

La puntana se acercó a Michetti y terminó siendo la secretaria privada de la Vicepresidenta de la Nación.

La “chica de Michetti” en San Luis, como le dicen ciertos observadores políticos, tuvo su primera competencia electoral como candidata en las PASO, y ahora pretende ser la portavoz de los puntanos. Por eso dijo que los habitantes de San Luis quieren “ser parte de esta Argentina, que está creciendo y es pujante”, pese a que en junio el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina reveló que el macrismo ya arrojó a la pobreza a más de un millón y medio de personas, porque el índice creció 4 puntos. “Los puntanos quieren acompañar al Presidente”, declaró González Riollo.

Con Frigerio. González Riollo apuntaló sus contactos en el poder nacional.

El manual de estilo de Durán Barba parece indicar que hay que sonreír siempre, pase lo que pase. La “chica de Michetti” en San Luis, como la nombran algunos observadores políticos, cumple ese mandato al pie de la letra. Cuando el periodista Paulino Rodrigues le recordó que Poggi fue gobernador de los Rodríguez Saá, ella contestó con un escueto “sí”, y una sonrisa estancada en su cara. El periodistas insitió en que Poggi había sido peronista: “Sí”, dijo, y volvió a sonreír.

“¿Es distinto Poggi a Rodríguez Saá?”, le preguntaron entonces. “Yo creo que es distinto y quiere lo mejor para San Luis. Incluso en su gestión como gobernador le dio un montón de oportunidades a la gente, les dio viviendas a muchos sanluiseños”, respondió González Riollo, aunque omitió el dato de que los hermanos Rodríguez Saá le dieron hogar a más de 60 mil familias puntanas en los últimos 30 años.

-¿Usted es peronista o radical? -le preguntó Rodrigues.

-Yo soy de origen peronista pero ahora soy del PRO, por supuesto -contestó, otra vez adornada con una sonrisa, la delegada dela vicepresidenta Michetti.

Y ya subida al tren de las declaraciones descarnadas, contó que su jefa la vio por televisión junto a Poggi en el búnker del Cambiemos puntano, una vez conocido el resultado de las PASO, y que recibió entonces un importante consejo político a través de WhatsApp: “Gabita, dejá de comer chicle”, le reprochó Michetti.

Por supuesto, “Gaba” obedeció enseguida.