La vida en la oficina te mata. Suena exagerado, pero puede que no tanto. Según un estudio de la Universidad de Columbia, las personas adultas pasan en promedio unas diez horas al día sentadas, lo que determina la constitución de una vida sedentaria que lleva, sin prisa y sin pausa, a una muerte prematura.

Según ese estudio, publicado por la revista científica Annal of Internal Medicine y difundido luego por el diario El País de España, el riesgo se reduce si las personas dejan la silla cada media hora.

Los investigadores explican que la inactividad física, por un lado, y las costumbres sedentarias, por otro, son factores acumulativos que perjudican la salud. El metabolismo de una persona cambia para mal cuando permanece más de media hora sentada. Si luego esa misma persona no practica deportes, multiplica hasta cinco veces sus riesgos de muerte, en comparación con las personas que sí hacen deportes y están menos tiempo sentadas.

Los resultados del estudio, dicen los especialistas, son extrapolables a cualquier lugar del mundo que repita las conductas típicas de la vida occidental.

Según la Organización Mundial de la Salud, al menos un 60 por ciento de la población humana no hace la actividad física que necesita para una vida más saludable. Y según la Universidad de Standford, Estados Unidos, México y Brasil son las naciones occidentales más perezosas.