Mauricio Macri pasó por San Luis y no dejó ni un anuncio. Un rato antes, Claudio Poggi se mostró más aliado del Presidente que nunca.

Discurso cronometrado. Sin anuncios. Con obviedades y frases que parecían salidas de algún libro de autoayuda. Así fueron los poco más de 7 minutos que le dispensó de su vida el presidente Mauricio Macri a los puntanos en su paso por la Ciudad de La Punta. Ni para tomar un café probablemente sea tan expeditivo.

Con el manual de Jaime Durán Barba en la cabeza, Macri habló con lugares comunes para alargar esos flacos 7 minutos de un discurso exclamativo pero carente de contenido. “Estoy realmente feliz de estar de vuelta en San Luis, una provincia con sus sierras, con ese viento Chorrillero”. Nada que un puntano no sepa.

Los discursos enunciativos, ese “digo algo para no decir nada”, son característicos no sólo de Macri, sino de gran parte de su gabinete.

El Presidente habló de dejar “la resignación y el miedo para creer que juntos podemos crecer”. ¿Miedo a qué? ¿Resignación por qué? Macri habla pero no dice.

También dijo: “Juntos podemos construir un futuro distinto para nuestros hijos, nuestros nietos”. ¿Cómo sería? Nunca lo dice.

En la provincia que tiene una política de viviendas envidiable, Macri habló de los créditos Procrear, que tampoco inició en su gestión.

Además, en la provincia de las autopistas, sin ponerse colorado dijo: “Cuando vemos que hay máquinas por todo el país, construyendo rutas, autopistas…”.

“Se reduce la pobreza”, aseguró. La pobreza bajó en el país sólo del 30 al 28,6 por ciento, lejos del eslogan de “pobreza cero” que volvió a sacar en San Luis y que pretendía para el segundo semestre, pero del año pasado.

“Hemos recuperado el INDEC, que nos dice la verdad, aunque duela”, agregó. El mismo INDEC asegura que hay casi 8 millones de pobres en la Argentina.

Macri habla de pobreza en una provincia que estuvo segregada por la Nación en distintos gobiernos pero mantuvo su economía con recursos propios y siendo uno de los lugares con menos pobres del país.

Como de costumbre el Presidente sacó a relucir las frases que nadie discutiría, tal vez, de algún libro de autoayuda o aconsejadas por el gurú Durán Barba:

-“Necesitamos de ustedes”.

-“Lo que queremos es vivir en paz”.

-“Tenemos que sumar”.

-“Juntos vamos a hacer grandes cosas”.

-“La Argentina está para más”.

-“Cada uno de ustedes puede más”.

-“Juntos nos vamos a superar”.

-“Vamos a mejorar, vamos a crecer”.

Un discurso satisfactorio para algún fanático de los libros de Bernardo Stamateas o Jorge Bucay. Macri habló poco más de 7 minutos. Pero casi no dijo nada.