El candidato a senador nacional por Cambiemos se despegó del Justicialismo y adhiere a las políticas del Presidente, emparentadas al ajuste, los tarifazos, el endeudamiento y la represión.   

Claudio Poggi cambió o fue un excelente actor durante más de 20 años. Porque es evidente que Poggi ya es otro Poggi. El candidato a senador nacional por Cambiemos en San Luis se cruzó completamente a la otra orilla. El hombre que gobernó San Luis entre 2011 y 2015 adhiriendo a políticas sociales y a un modelo que reconstruyó la provincia, hoy está del lado de la política del ajuste, los tarifazos, el endeudamiento y la represión que propone el macrismo. “Coincido con los valores de –Mauricio– Macri”, dijo.

El nuevo alfil del Presidente en el interior es usado por el poder nacional para entrar a la provincia. “Quiero darle un abrazo muy grande a una parte de la Argentina que ha hecho un cambio histórico después de más de 30 años. Me refiero a los puntanos. Un abrazo grande a todos los puntanos que apoyaron a Claudio Poggi”, dijo Macri entre globos en el acto festivo de Cambiemos a horas del cierre de los comicios por las PASO.

El medio es el mensaje, decía Marshall McLuhan. Y es claro que el macrismo pretende transformar a San Luis en su mensaje de poder.

Mientras tanto, el ex Gobernador es funcional a los intereses de Cambiemos. “Yo vengo del justicialismo y la verdad que coincido en los valores que está imponiendo el Presidente”, aclaró Poggi hace algunas semanas en una entrevista en el programa Código Político del canal porteño TN. “Tengo confianza en el presidente Macri”, agregó sin ponerse colorado.

Poggi se contradice continuamente. En el canal capitalino reconoció que “el modelo de San Luis es el de las finanzas sanas, no endeudarse, administrar con los recursos que se tiene, pagar los sueldos al día, invertir en obra pública. Siempre ha sido así”. Pero además de olvidarse de que le dejó a la Provincia una deuda de 700 millones de pesos por incumplimiento con constructoras que participaron de licitaciones durante su gobierno, el candidato macrista pasa por alto que una política fundamental de Cambiemos es la del endeudamiento perpetuo.

En el primer año de gestión de Macri, la deuda externa –según el INDEC– creció u$s 22.048 millones hasta alcanzar los u$s 192.462 millones. Eso representó un aumento del 13 por ciento respecto al 2015. Y, más aún, recientemente el Gobierno Nacional anunció una emisión de bonos en dólares a 100 años de plazo. Deuda que van a terminar de pagar los nietos de Poggi. Pero el alfil puntano de Cambiemos, contra todo su pasado, asegura que confía en Macri y coincide con sus valores.

Por otra parte, San Luis es desde el año 1983 garantía de estabilidad laboral no sólo para los puntanos sino también para quienes llegan desde otros lugares a vivir en la provincia, como Poggi, que llegó hace más de 20 años desde Córdoba. Otra de las políticas que puede perder San Luis con el ingreso del macrismo. En ese sentido, el INDEC de Cambiemos también admitió que se perdieron en el país más de 120 mil empleos en los primeros 9 meses de 2016.

En TN le apuntaron al ex Gobernador -por su origen peronista- que el Justicialismo está en contra de los valores de Macri. Poggi sólo atinó a responder que “el justicialismo tiene que reorganizarse y eso va a demorar un tiempo”, con lo que se despegó de los valores del PJ y asumió su nuevo camino, el del otro Poggi, muy cercano y admirador de las políticas de Mauricio Macri.

Claudio Javier y sus seguidores parecen no darse cuenta de que, para Macri, San Luis es un mensaje de poder y Poggi, probablemente, la pieza a desechar cuando la mesa ya esté servida. Pero, por ahora, Poggi está muy ocupado con ser el otro Poggi.