En La Toma, el candidato hizo campaña al mejor estilo PRO. ¿Un símbolo? Su alianza con el macrismo avala la bicicleta financiera con las Lebacs.  

“Ando con ganas de subirme a una bicicleta que me lleve a todos lados”, publicó Claudio Poggi en su fan page el 17 de septiembre, junto con un video. Al tren de Cambiemos, por lo menos, ya está subido. El ex gobernador, que antes entregaba bicicletas a través del llamado Plan Tubi, ahora imita las rutinas de campaña del presidente Mauricio Macri subiéndose a una para cazar votos. En impostura idéntica a la de ciertos dirigentes del PRO, Poggi agarró una bici en La Toma, pero se lo notó falto de práctica.

Con su adhesión al gobierno de Cambiemos, Poggi también adhirió a la bicicleta financiera de Macri, un método de endeudamiento del Estado que favorece a los especuladores y desalienta las inversiones productivas, a través de la emisión de letras (Lebacs) que pagan altas tasas de interés. Por eso, la escena montada este fin de semana en la ciudad del ónix hasta parece un sarcasmo digno de un sketch de Diego Capusotto.

Junto al audio de la canción “La Bicicleta”, de Shakira y Carlos Vives, Poggi publicó en Facebook el video, que tiene un paso de comedia también al estilo de Alberto Olmedo y Jorge Porcel. Con poco manejo de la situación, el candidato a senador nacional por el macrismo sonrió tratando de captar simpatías y votos. Pero no saludó con las manos. No parece, precisamente, un profesional del equilibrio.

En junio pasado, la BBC de Londres no se apiadó de la bicicleta de Macri y publicó una nota durísima, en la que califica el método cambiario argentino como un sistema de “ruedas infladas, la cadenilla aceitada y un cómodo sillín de cuero, pero probablemente sin frenos”.

La BBC dijo que la denominada “fiesta financiera”, que refiere a una operación para cambiar dólares y pesos (a través de las Lebacs), favorece “a los ‘lobos de Wall Street’ a costa de trabajadores y consumidores de clase media, en medio de una política de ajuste inédita que ha impulsado el presidente argentino”. En esa dirección parece conducir también su bicicleta ahora Claudio Poggi.

Antecedentes de hechos casi dolinescos hay de sobra en el macrismo. Es muy recordado, por ejemplo, el episodio que protagonizó en 2016 el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, cuando quiso entrar en bicicleta a la Casa Rosada y los custodios de Barack Obama, que estaba de visita, lo pararon dudando de su condición de autoridad.

Poggi cumple al pie de la letra con los gestos que develan su nueva identidad política y ahora hasta anhela subirse a una bicicleta que lo “lleve a todos lados”, como Dietrich.